Eugeni Casanova: "La vida moderna elimina la cultura gitana,y ellos se resienten"

Eugeni Casanova (Lleida, 1948) ha descubierto más de 160 comunidades gitanas francesas que hablan en catalán. Se trata de decenas de miles de personas que viven al otro lado de los Pirineos y que hablan el catalán como quien antes hablaba el caló, el idioma gitano que permitía a las comunidades comunicarse sin que los entendieran los tíos. El trabajo de Eugeni es lingüístico pero también etnográfico, recogido en el libro Els gitanos catalans de França. Nos recibe en su casa de Vallvidrera, y nos sentamos en un amplio comedor decorado con mucho gusto - una estantería de libros enorme, dos cuadros enormes que casi llegan hasta el techo y una mesa presidiendo el espacio - y acompañados de un gato que se pasará la entrevista durmiendo sobre una de las sillas y un perro que ronca tanto que incluso lo capta la grabadora que capta la conversación.

¿Cómo llegas a conocer los gitanos franceses que hablan catalán?

Hay una peregrinación de gitanos de toda Europa en Santa Maria del Mar, que es un pueblo de la desembocadura del Ródano, en Provenza, donde se reúnen gitanos de toda Francia y de algunas partes de Europa. Un año yo fui y echuché gitanos que hablaban catalán. Yo ya había hecho un libro sobre los gitanos que hablaban catalán del Rosellón, y pensaba que eran gitanos norcatalanes. Pero al cabo de unos años, creo que en 2005, volví para hacer un reportaje para un periódico de Barcelona y aquellos gitanos me dijeron que venían de Lyon, Montpellier, Carcassonne, Niza... Y pensaba: "¿cómo es posible que los gitanos en Niza hablen en catalán?". Los decían que los yayos - nunca dicen los abuelos, dicen los yayos - ya estaban, y que siempre habían hablado catalán. Esto me descolocó, me picó la curiosidad periodística. Fui a Arles, me adentré en un barrio de gitanos, y efectivamente todos hablaban catalán.

¿Cómo es el catalán gitano de Francia, en qué parámetros se mueve?

A nivel lingüístico, la intercomprensión es total, quiero decir que no es como el alguerés, que al principio cuesta un poco de entender. Tienen palabras peculiares, pero hablan catalán central con palabras propias y salpicaduras del rosellonés. Por ejemplo, la segunda persona del presente de indicativo de "ser" es "sas". Jean Paul Escudero dice que viene del occitano, que es "seas", y que por esto ha quedado así. Hay una segunda comunidad de gitanos que habla un dialecto diferente: una mezcla de noroccidental y aragonés. Son básicamente cuatro grandes familias, unas 600 o 700 personas. Ellos a su catalán le llaman catalán, no gitano.

 

Si lo resumimos con datos, ¿cuántos gitanos franceses hablan catalán?

Serían decenas de miles de personas. Es complicado concretar, porque en Francia la constitución prohíbe hacer estadísticas por etnias, ni siquiera los asistentes sociales que trabajan con gitanos pueden hacerlo. Mi método ha sido relacionarme con ellos, y también he ido a los obispados de Francia que trabajan con esta etnia. Me decían que calculaban que hay 10.000 gitanos en la Dordoña y que una cuarta parte son catalanes. Pues 2.500. En Burdeos hice amistad con un patriarca y él lo contaba así: "en mi familia somos unos 500. En las bodas y entierros nos reunimos estos. Si sumas las familias catalanas de la región, que somos nueve, haz cuentas. 4.500". Este ha sido mi método. Resumiendo, podemos decir que hay un mínimo de entre 20.000 y 25.000 personas.

¿Cómo has hecho este trabajo, cuál ha sido el método?

Empecé una búsqueda, recorrí el territorio y hice una docena de viajes (algunos bastante largos) y localicé 160 comunidades con gitanos catalanes. Es un fenómeno amplísimo, que tira años atrás, los gitanos tienen memoria oral y te cuentan la historia a partir de las sagas familiares. Realmente son unos 12 apellidos: Malla, Ferrer, Batista, Patrach, Reyes... Son clanes que se casan entre ellos y que se pueden seguir fácilmente. Los primeros documentos en los que salen estos apellidos son de finales del siglo XVIII. La ciudad de referencia de todos los gitanos catalanes de Francia es Perpiñán, pero en el recuerdo de muchos dicen que los abuelos, los más viejos, venían de Figueres. Efectivamente, rastreando actas de matrimonio, defunción y nacimiento empiezas a encontrar todos estos apellidos, que salen del Empordà y se empiezan a establecer en Perpiñán.

¿Por qué esto?

En 1783 hay una ley del Rey Carlos III que les permite viajar. Las leyes castellanas, impuestas en Catalunya tras la derrota de 1714, obligaban a los gitanos a hacerse agricultores. La ley catalana no era mucho mejor, porque impedía a los gitanos vivir en el país. Las leyes castellanas querían asimilar los gitanos, los prohibían viajar y se les obligaba a vivir a cuatro o cinco ciudades concretas. Se les prohibía el caló, su lengua, así como la indumentaria tradicional y su modo de vida. Esta ley de Carlos III les sigue discriminando pero les permite viajar. Y enseguida los gitanos salen hacia el norte, hacia Perpiñán. Los gitanos de los dos lados del Pirineo seguían siendo del mismo país, alguien puso una frontera pero la patria de un gitano es la familia.

Tenían sus propias lógicas.

Sí, y además más, los gitanos de Perpiñán y Figueres siempre han estado muy unidos: cuando había guerra en Francia los de Figueres acogían a los de Perpiñán y cuando había guerra en España al revés; los de Perpiñán acogían a los de Figueres. Siempre hay sentimiento de comunidad y colectividad. En Perpiñán se establecen y compran casas en el barrio de Sant Jaume, que hoy en día aún es el barrio de los gitanos de esta ciudad. Ferias de ganado, caballerías y comercio. Emprenden dos grandes rutas fundamentales: una paralela a la mediterránea y la otra siguiendo el Garona hacia Burdeos. Desde muy pronto se esparcen en Francia, y en el 1800 ya hay una comunidad en Béziers. En 1824 se encuentra una comunidad a 170 kilómetros al sur de París, en un pueblo de 2.000 habitantes. Después ya se les ve en Normandía, en la Bretaña... Su manera de vivir es viajar.

 

Que este hecho no fuera conocido cuando hace tantos años que existe, y cuando afecta a 160 comunidades, ¿se debe a la vida marginal que aún sufre la etnia gitana?

Los gitanos siempre nos han llamado poco la atención. El director de mi tesis me dijo: "conoceremos bien los gitanos franceses y no conocemos los catalanes". Mira que se ha hablado de Peret o la rumba, pero no despiertan atención. Es así, no aparecen en los medios si no es por temas asistenciales o educacionales. Algunos amigos me han preguntado si de verdad había gitanos catalanes, pensaban que todos eran españoles. En la Font de la Pólvora, el gran barrio de gitanos de Girona, los asistentes sociales me dijeron que no había gitanos catalanes, y se sorprendieron de que hubiera apellidos catalanes asociados a gitanos. ¡Al final encontré uno! En el siglo XIX, varios autores franceses se topan con los gitanos y explican como todos desaconsejaba que se acercaran. Los describen y los ven - de hecho, hace gracia porque dicen que hablan un castellano muy extraño, que era catalán - pero no hablan con ellos. Y hemos llegado así hasta el siglo XXI.

El estigma de los gitanos resiste el paso del tiempo. ¿Hay alguna manera de explicar este pueblo sin hablar de discriminación?

Los judíos, a las coronas de Aragón y Castilla, fueron perseguidos y expulsados, y desaparecieron. Los moriscos fueron expulsados. Los gitanos han sido perseguidos, en 1746 se les puso en prisión, apartaron hombres de mujeres, los expulsaron, los mataron... Y siguen aquí. Son fuertes, muy duros de pelar. Los judíos hoy no son marginados, los musulmanes tampoco, y...

Bueno, podríamos hablar de eso.

Podríamos hablar, sí, pero legalmente no lo son. El caso es que los gitanos continúan viviendo aparte, ellos creen que no forman parte de esta sociedad, y no quieren formar parte. Yo puedo hablar por los gitanos catalanes de Francia, que son los que conozco. Cuando un gitano catalán de Francia tiene un sueldo en el ayuntamiento, se arrepiente. Dice que tiene empleo y sueldo de tipo, y eso le genera un conflicto identitario. Los gitanos que tienen casas dicen que viven como payos, ellos llevan el viaje a los genes y cuando no viajan sienten que no viven de acuerdo con su manera de ser. El nomadismo es una añoranza para ellos, quieren ser una comunidad aparte. Ahora los viejos tienen muchos conflictos porque hay mucha mezcla, se mezclan gitanos catalanes y los españoles, y si pierden la lengu ... Los Rom, por ejemplo, no hacen el pañuelo, que es la boda de los gitanos catalanes, y los viejos sienten que son menos gitanos al dejar de seguir estos rituales. Pero realmente, no es un conflicto alejado del resto de sociedades modernas.

Tú que has hecho este trabajo etnográfico y has convivido, ¿qué has aprendido de ellos como pueblo?

Quizás está mal que lo diga yo, pero este libro estreno la gitanologia catalana. En Barcelona, ​​los gitanos ya estaban cuando era una ciudad amurallada, y no sabemos nada. Yo he ido a Girona, a Lleida, a Gracia, al Portal, a Figueres... Estudiando sus migraciones. Los gitanos catalanes de Francia tienen tradiciones que los gitanos catalanes ya han perdido. Los Rom de toda Europa queman las pertenencias del difunto cuando muere. Y hablando con la persona más vieja del barrio tradicional de gitanos de Barcelona, ​​el Portal, me dijo que su abuelo sí le había explicado que su abuelo sí quemaba las pertenencias. ¡Imagínate! Tenía en la memoria familiar que había existido eso. Los de Francia mantienen las tradiciones que han perdido los de aquí, como quemar una vela por cada muerte de la familia. Los difuntos son el máximo de su cosmogonía. Y el cirio no se puede apagar, se quema hasta que se extinga la cera. Sólo se hace en algunos lugares de Figueres.

 

Entonces, ¿qué papel juega la lengua en su identidad? ¿Hay alguna influencia catalana en su cultura más allá del idioma?

Ellos mantienen la cultura gitana hasta donde pueden. Y ahora que la vida moderna elimina esta cultura, se resienten. Son una cultura aparte y quieren serlo, la sociedad los margina pero ellos no se quieren integrar, no llevan a los niños a la escuela porque creen que adoctrinar a los niños en la cultura paya. El caló, su lengua, servía para que los payos no les entendieran y para preservar su identidad, Pero lo pierden. Ahora el catalán hace el papel del caló en Francia, de lengua de grupo que les permite que no los entiendan los demás. Una gitana en la Dordoña me dijo: "el otro día se me dirigió un pestañó (en caló, un policía) en catalán. Dónde iremos a parar si la pestañí habla catalán? “.

Ya no sirve para esconderse de nadie.

¡Estaba alterada! Era un policía casado con una catalana y les dirigió en catalán, pero la mujer estaba escandalizada. También recuerdo otro, un hombre de Montpellier que me dijo: "si los payos de Cataluña hable en catalán, como hablan los gitanos entre ellos?". Esta es su lógica.

Supongo que cuando te acercas a ellos durante tu estudio y hablabas catalán, ellos alucinan.

Cuando vas a un campo de caravanas siempre hay alguien en la puerta, y de entrada me miraban con desconfianza. Y cuando veía que hablaba catalán me hacían pasar, yo ya formaba parte del grupo y me invitaban a comer, se ponían a cantar... En un mercado de calle al borde Lyon me puse a hablar en catalán ante una parada y empezó a venir gente. "Goitia! Venid gitanos, ¡aquí hay un payo que habla catalán! Mirad qué catalán más cerrado! ". Qué es Catalunya y el catalán lo saben en el sur de Francia, pero en Niza, Lyon o Montpellier no tienen ni idea.

Por último, te pido que escojas una palabra.

Apertot [por todas partes]. Cuando preguntaba donde había gitanos, ellos me decían: "apertot". Es una expresión rosellonesa y ampurdanesa que quiere decir en todas partes. Preguntas y te dicen: apertot!

 

Texto: Oriol Soler

Fotografías: Adrià Calvo

 

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